"Pero tú, oh Señor, eres un escudo que me rodea; eres mi gloria, el que sostiene mi cabeza en alto." - Salmos 3:3
11 de septiembre de 2001. Siempre lo recordaremos.
Él será tu ancla en la tormenta
La salud me puede fallar, mi espíritu puede debilitarse, ¡pero Dios permanece! ¡Él es la fuerza de mi corazón; Él es mío para siempre! - Salmos 73:26