Dios, ayúdanos hoy en nuestras debilidades. Sabemos que tu fuerza es perfecta cuando estamos en nuestro momento más débil.
Además, el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, nosotros no sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. (NTV)