Habrá momentos en los que estarás tan cansado y desanimado que no sabrás qué orar. 1. Pablo habló de esta idea en Romanos 8:26-28. Dijo: "el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad". 2. Lo asombroso es que Dios ya sabe lo que necesitas. Solo necesitas acudir a Él y confiar en que Él hará el resto.
Es el SEÑOR quien va delante de ti; Él estará contigo, no te dejará ni te abandonará. No tengas miedo ni te desanimes. — Deuteronomio 31:8
Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. - Marcos 4:39
No hay nada demasiado difícil para Dios