1: Dios restaura lo que estaba roto. 2: Dios sana lo que dolía. 3: Dios libera lo que estaba atado. 4: Dios redime lo que se había perdido. 5: Dios todavía no ha terminado.
Renueva el gozo de mi salvación
El Señor es mi fortaleza y mi escudo, en él mi corazón confía. Me ha socorrido y estoy alegre, con mis cantos le doy gracias. - Salmos 28:7
"Déjalo todo en las manos que fueron heridas por ti." – Elisabeth Elliot