Mas el fruto del Espíritu es:
Domingo de la Trinidad
En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, lealtad, humildad y dominio de sí mismo. Ninguna ley existe en contra de todas estas cosas. - Gálatas 5:22-23
¡Hagamos una limpieza de primavera en tu alma!