Depositen en Él toda ansiedad, porque Él cuida de ustedes. — 1 Pedro 5:7
No entumezcan el dolor. Dénselo a Dios.
"No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda." - Salmos 121:3
Deja de darle vueltas. Empieza yendo a Dios.