Si el Señor no protege la ciudad, de nada sirve que vigilen los centinelas. - Salmos 127:1
Dios, dame el coraje hoy.
Dios ha venido a salvarme. Confiaré en Él y no tendré temor. - Isaías 12:2
Deja de darle vueltas. Empieza yendo a Dios.