Dios nunca planeó que fueras lo suficientemente perfecto como para llegar al Cielo
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Gálatas 5:22-23
Y que sus corazones estén plenamente comprometidos con el SEÑOR nuestro Dios, para vivir según sus decretos y obedecer sus mandamientos, como en este momento. - 1 Reyes 8:61
Haz lo que (te haga feliz -tachado) agrade a Dios