El cerebro de un adorador: Levanta las manos. Quiere que repitan el coro. Aplaude.Canta como quien nadie lo escucha, sólo Dios. Tocar los tambores usando la silla del frente. Da gracias a Dios.
¡Cambio de horario este domingo!
Oveja: Oye, conozco esa voz. Oye Dios, esa eres tú? Yo reconozco esa voz en cualquier lugar.
¿Qué logros te dan derecho a echártelas más?