Aun así, yo me alegraré en el Señor. ¡Me gozaré en Dios mi Salvador! El Señor Soberano es mi fuerza; el hace mis pies como los de un ciervo, me permite andar en las alturas. - Habacuc 3:18-19 | Sunday Social
No importa lo que suceda a nuestro alrededor, podemos alegrarnos en Dios. Él es nuestra fortaleza en los momentos más oscuros y difíciles.
Nuestro poder no proviene de la fuerza de voluntad ni de la determinación, sino de confiar en el Dios que tiene fuerza ilimitada y nos ama más que a nada.