Tu valor: carácter, hijo de Dios, tu futuro, tu testimonio. No es tu valor: dinero, posesiones, estatus, seguidores.
No somos contenedores. Somos conductos.
Sólo el Señor lo conoce, porque el examina con cuidado todos los corazones. - Jeremías 17:10
Dios es Dios. Nosotros no.