1. La Biblia te conoce mejor de lo que tú te conoces a ti mismo.
2. No tienes que entenderlo todo para dejar que te transforme.
3. El versículo que te parte el alma casi siempre es el que estuviste a punto de saltarte.
4. Dios sigue hablando a través de palabras escritas hace miles de años. Eso no es poca cosa.
5. Nunca la vas a leer igual dos veces. Ese es el punto. | Sunday Social