No acumulen ustedes tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido corroen, y donde los ladrones minan y hurtan. - Mateo 6:19
Pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. - Romanos 8:26
De buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. - 2 Corintios 12:9
Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de Él. - Juan 3:17
Yo, el Señor y el Maestro, les he lavado los pies. Así que ustedes deben lavarse los pies unos a otros. - Juan 13:14